Huelga de alquileres. Manual de prácticas sindicales.
El manual que tienes entre manos, elaborado por el Sindicat de Llogateres y el Sindicato de Inquilinas de Madrid, es un documento público. La huelga de alquileres tiene algunos detalles concretos que no se pueden escribir en un archivo pensado para ser difundido masivamente y que, por tanto, llegará también a manos de los rentistas. Así que, si estás pensando en organizar una huelga de alquileres, lo primero que debes hacer es ponerte en contacto con los Sindicatos de Inquilinas para que te acompañen en el proceso.
Introducción
La ola de movilizaciones por el derecho a la vivienda que se ha iniciado en otoño de 2024 ha puesto sobre la mesa un concepto destacado: la huelga de alquileres. La emergencia de este concepto en la lucha inquilina ha levantado muchas expectativas y ha planteado también muchas dudas. ¿De qué hablamos cuando hablamos de huelga de alquileres o de huelgas de alquileres? El objetivo de este documento es aportar algo de luz a esta apelación genérica y desglosar las características, tipologías e implicaciones del uso de la huelga de alquileres como herramienta sindical.
Durante las próximas páginas explicaremos de manera sucinta y esperamos que comprensiva cómo y cuándo entendemos que se deben hacer huelgas de alquileres.
La huelga no es una herramienta nueva ni exclusiva de aquí, tiene recorrido histórico e internacional.
Sin embargo, es una herramienta en desarrollo constante a medida que las experiencias más recientes nos permiten seguir perfeccionándola y aprendiendo. Por tanto, todo lo aquí recogido forma parte de un proceso en construcción. Probamos las istintas posibilidades y recogemos los aprendizajes, como hemos hecho siempre. La lucha inquilina y por la vivienda basa su acción sindical en actos de desobediencia.
Si tras el estallido de la burbuja inmobiliaria emergieron con fuerza las acciones para detener los desahucios en el momento de su ejecución, más adelante el fenómeno creciente de los desahucios invisibles llevó a cientos de familias inquilinas a plantarse y decir “nos quedamos” cuando se les acababa el contrato y les imponían una subida del precio o les expulsaban directamente. En paralelo, a las habituales asambleas de casos en las que personas diferentes llegan para explicar su conflicto vinculado con la vivienda, se ha añadido la organización de comunidades de inquilinas en lucha, en bloques de propiedad vertical, o incluso la creación de secciones
sindicales que agrupan a todas las inquilinas de un mismo arrendador.
Cada una de estas nuevas herramientas, actos de desobediencia y formas de lucha contribuyen a hacer crecer el repertorio de recursos que tenemos en el conflicto por la vivienda. Es en este contexto en el que apostamos por incorporar las huelgas de alquileres. Disputar el pago del alquiler es situar el conflicto en el propio núcleo de la relación de arrendamiento y hace de la huelga una herramienta especialmente
poderosa y relevante. Les estamos manteniendo pagándoles una buena parte de nuestro sueldo cada mes, pero estamos dispuestas a dejar de hacerlo. Si queremos bajar los alquileres por nosotros mismos, debemos hacer huelga.
¿QUÉ ES UNA HUELGA DE ALQUILERES?
¿TENEMOS DERECHO A HUELGA?
¿QUÉ TIPOS DE HUELGA TENEMOS?
¿QUÉ NECESITAMOS PARA HACER HUELGA?
LA HUELGA PASO A PASO
ASPECTOS PSICOSOCIALES DE LA HUELGA
SOLIDARIDAD CON LAS HUELGAS DE ALQUILERES
EJEMPLOS DE HUELGAS DE ALQUILERES
HACIA LA HUELGA DE ALQUILERES